Monsters Of Rock 2008: reflexiones finales
Cuando uno está tan decepcionado por el curso de los hechos en un evento tan importante como este le pasan muchas cosas por la cabeza, pero realmente no hay mucho que decir.
Al llegar al recinto nos sorprendió que el escenario y la zona de público era más pequeña de la que esperábamos para un cartel tan interesante como el prometido, ¿Ahà va a caber el escenario egipcio de los Maiden?
Después de Ted Nugent se levantó un viento fortÃsimo acompañado de polvo y arena que hacÃa que apenas se pudiera levantar la vista del suelo.
Empiezan a caer las primeras gotas mientras en la lejanÃa vemos la tormenta eléctrica que se acerca, la organización pide que se vacÃen todas las carpas pues pueden volar, y antes de que pudiéramos acceder al pabellón cubierto el granizo caÃa con un tamaño y a una velocidad que hacÃa realmente daño.
Varias vallas habÃan caÃdo, otras se movÃan solas con el consiguiente peligro, y el público se refugió en los pabellones. Se produce una situación muy tensa y violenta cuando decenas de personas intentan entrar en el pabellón de camerinos y prensa.
Una vez pasada la tormenta empieza la espera, ir a por ropa seca, ver muchas ambulancias entrar en el recinto, accesos impracticables… los Zaragozanos mentan la maldición de Deep Purple, ya que la última vez que estuvieron en su ciudad no pudieron tocar porque se inundó el pabellón (el PrÃncipe Felipe, creo recordar). Y tras una larga espera los peores augurios se cumplieron, y anunciaron la cancelación del resto del cartel.
Como siempre los momentos tensos los vivieron los que no tienen culpa de nada, gente contratada por la organización fue insultada y tratada de muy malas maneras, y Rafa Basa se comió (admirablemente ya que no formaba parte de la organización) el marrón de anunciar al público la suspensión, con lo que muchos tuvieron a quién echar la culpa durante un rato (¡¡Decidle al Rafa Brasas que salga!! gritaba un exaltado una y otra vez).
Al dÃa siguiente lo que ya esperábamos, cancelación total y dÃa de turismo en Zaragoza, invadida por miles de heavys, cada uno con su versión de los hechos.
La rumorologÃa posterior fue la esperada de este tipo de casos, todos mentan batallitas de cuando llovió mucho en aquel Wacken de hace años y no pasó nada, incluso hubo la teorÃa de la conspiración, según la cual dada la baja asistencia de público, la organización podrÃa haber construido un escenario “de juguete” para poder cobrar el seguro, ya que el servicio meteorológico avisó de la posible tormenta unos dÃas antes.
No hace falta explicar el enorme disparate que esto supone si lo pensamos mÃnimamente (sobretodo si nos acordamos de la persona que acabo pasando la noche en el hospital), pero demuestra a las claras el nivel de enfado y frustración de muchos de los presentes.
Realmente ni yo ni la inmensa mayorÃa de los asistentes tenemos el conocimiento técnico de los pormenores de un festival para valorar las responsabilidades del mismo, si hubo imprevisión o un escenario mal resguardado.
Sólo nos queda la rabia y el disgusto.
ArtÃculo realizado por: Pointer








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